Publicado el 24/03/2026
Thaler argumentaba que su IA, descrita como una “protoconciencia” capaz de generar obras de forma autónoma, debía ser reconocida como autora. Sin embargo, tanto la Oficina de Derechos de Autor como los tribunales federales rechazaron su solicitud, afirmando que la ley actual no contempla la autoría no humana. La decisión del Tribunal Supremo deja en firme este criterio, cerrando una batalla legal de años.
Obras 100% IA: No podrán obtener derechos de autor en EE.UU., incluso si el creador humano solo proporciona indicaciones textuales.
Coautoría: La oficina aclara que solo habrá protección si existe una contribución creativa humana significativa y demostrable.
Debate abierto: La decisión no resuelve el fondo del asunto, pero refuerza el estatus quo: la ley sigue anclada a conceptos tradicionales de autoría, mientras la IA avanza a pasos agigantados.
Para Thaler y sus defensores, esta postura limita el desarrollo de la IA en el ámbito creativo. Para los tribunales, es una cuestión de interpretación legal clara. Mientras, el debate sigue: ¿cómo adaptar las leyes de derechos de autor a la era de la inteligencia artificial?